Arrugas’s Weblog

Humanizando un Blog

Quiero Decaer!

leave a comment »

Años y años sin dar la talla, y que quieren que les diga: estoy agotada. Viendo fotos de hace 10 años atrás compruebo que: He gastado una fortuna en cosméticos que vende Demi Moore, ropa que imita a Dolce & Gabbana, maquillaje que luce impecable en Jenifer López. He malgastado mi juventud gloriosa creyéndome siempre más feucha que esas modelitos de portada a las que intenté imitar aunque sea en algún momento etéreo. Pero no sucedió.

Hasta el verano pasado incluso, insistí con los anticelulíticos y hasta planeé pedir un préstamo personal para hacerme mi primera cirugía… Los años pasan, la primera arruga gestual ya está ahí, en mi frente, oculta tras un flequillo que ahora tendría que teñir, porque ya aparecen las primeras canas. Todo esto hasta que una vez, en una vuelta de esquina, me cruzo con una mujer que seguro iba camino a la clínica de cirugía estética que comparte edificio con la empresa para la cual trabajo. Era una mujer mayor, de piel brillante como el plástico a fuerza de tantos peelings, labios desbordados de colágeno, rostro duro de botox, pechos apuntalados de silicona… Y con todo, era una vieja. Para más INRI, ni siquiera era una tierna abuelita, porque olía raro… olía a rancio!

Luego otra mañana en que venía de pie en el metro, una señora que vestía muy elegante se sentó dejando a la altura de mi crítica su cuero cabelludo. Tenía un cabello bonito y se notaba bien cuidado por las manos de un peluquero gay, pero su última e impecable tintura se la había hecho hacía apenas 2 semanas. Se le veían ya las raíces grises. La mujer notó mi mirada en su coronilla y levantó la vista. Acto seguido se sujetó el escote con pudor y bajó la mirada que decía “lo sé, es inútil”.

Sabemos que el photoshop miente, no existen esos cuerpos perfectos. Sabemos que la ciencia miente, moriremos de todos modos. Sabemos que la publicidad miente, te vende hoy lo que mañana descarta. Llegan fotos a tu mail de los verdaderos rostros de Demi Moore, de Kate Moss, de Jenifer lopez. Y son ellas apenas el triste modelo de un avatar. ¿Que podemos hacer?

Rendirnos. O por lo menos yo. Dejar de competir por un título de belleza que otros imponen. Veré cuánto tiempo puedo resistirme a la industria de la belleza. Ni tinturas, ni maquillajes caros, ni tacones lejanos, ni ropa imponible. Como decía mi madre:

             ” si ya me queda tan poco, es hora de que haga lo que me da la gana, no?”

                                               Abuelita dime tú!

Anuncios

Written by arrugas

marzo 26, 2008 a 6:06 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: